Acerca de los Rosarios Temáticos

By lapalomaproducciones
Feria del Libro

Feria del Libro

Promediando el año 2002 escribí el primero de una serie de meditaciones del Rosario, que se publicarían finalmente en el año 2006, en Editorial San Pablo. Como autora de distintos géneros literarios, en este caso,  esta escritura fue mi forma de oración, que abocada particularmente al Rosario, dio paso a meditaciones centradas en temas que nos atañen a todos. Así fue como nació el Rosario del Trabajo, meditado por el sustento, oración confiada a la Providencia, no como favor “caído del cielo”, valga la redundancia, sino fuerza espiritual que nos ayuda a realizarnos, aún en las circunstancias más difíciles. Seguidamente el Rosario de la Salud, siendo que tantas veces enfermos, o convalecientes, ante el límite imprevisto pedimos ayuda a Dios. Los temas universales se sucedieron: Rosario del Amor, Rosario de la Familia, Rosario del Embarazo y el bebé; Rosario de la Paz, y los de próxima edición, Rosario de los Difuntos, Rosario del Duelo, Rosario de los Enamorados, basado en los textos de El Cantar de los Cantares. Todos editados por Editorial San Pablo de Argentina, extendidos a Chile, Perú, Venezuela, Costa Rica y México.

En cada tema incluí todos los elementos que componen un mundo temático. Sabiendo que la oración es un acto de generosidad superior, al que todos estamos invitados, intenté abarcar  en ella a todas las personas que conforman un sistema. Así es como por ejemplo en el rosario de la salud, oramos no sólo por el enfermo, sino por los que lo atienden, médicos, enfermeros, terapias adecuadas, etc. ;  la oración se extiende a toda la cadena que hace al mejoramiento del enfermo, incluída la salud social, comunitaria, pidiendo por todos los que son parte de la salud de la persona. Lo mismo orando por el trabajo, incluí a toda la cadena que genera la posibilidad de trabajar, los grupos responsables, los ambientes laborales, el desarrollo personal y vocacional de cada uno. Del mismo modo, en los otros rosarios temáticos, encontrarán una apertura hacia todas las situaciones que conocemos cotidianamente, en donde el deseo de bien y de intercesión para que sea bueno y abundante, debe trascender nuestras necesidades sino además, orar para ayudar a cubrir la de los demás.

En este blog adelanto algunos extractos de materiales inéditos, y de algunos otros libros que están en pre-edción. Algunos un tanto más literarios, como es el caso del libro “Bendito el Fruto”, en donde utilizo el recurso de la narrativa poética para contar la historia  en la vieja Palestina: sus costumbres, las labores de las mujeres, tan presentes y tan ausentes en la Biblia, y una investigación de datos cotidianos relacionados a la agricultura, a las aguas de los ríos como el Jordán, a la tierra del Tabor, en su composición mineral; a la cosecha de las aceitunas, la prensa para el aceite, y otras imágenes que transformé casi en símbolos para hilar los relatos, donde también los sentidos juegan un papel importante con el fin de adentrar al lector en la humanidad de los personajes de la redención, hecho divino.

Otros textos más periodísticos, si se quiere, pero siempre con un toque de reflexión también poética, como el de “Esa luz en Calcuta”, ahora en Ediciones Don Bosco, y varios rosarios temáticos relacionados, que aún no están publicados.

Puedo confesar sin temor que no escribo meditaciones sobre el Rosario para romper su modo tradicional de orarlo, sino que comparto simplemente mi escritura convertida en mi oración, o viceversa, mi oración que poco a poco se convirtió en un subtexto, ya que el texto principal es siempre el Ave María, junto al Padre Nuestro y al Gloria Patri, y la recordación de las escenas de la vida de Jesús.

La tarea de los autores es ardua, en todo el sentido de la palabra. Muchas horas invisibles pasan frente a diez o quince renglones. Y no se trata de un tiempo menor, muy por el contrario, la tarea de transmitir es muy delicada.

En el caso de ser esto un humilde instrumento para ayudar a rezar a otros, poco puedo agregar. Que nada pertenece al autor porque la palabra es una energía espiritual, generadora de fuerzas e inspirada en potencias mucho más grandes que nosotros mismos. Recuerdo una frase que leí hace poco, sobre que Dios no elige a los más capacitados, sino que capacita a sus elegidos. Y “Muchos son llamados, y pocos los elegidos”, dice la Biblia. Considero esa ”elección”, una parte más de tantas vocaciones personales, y entiendo también por “elegidos” a todos aquellos que trabajan en todas las áreas de la vida con amor, quizá porque la tarea sea, de algún modo, responder al llamado, volver a la religión, en su significado tan desvirtuado, “re-ligare”, “volver a unir”, a unirnos con esa esencia que nos hace lo que somos y lo que hacemos, más allá de las formas, y con el amor de Dios.

El Rosario es mucho más que una repetición, que una fórmula de oración o la simple enunciación de veinte escenas de un catecismo. Mucho más que el recuerdo de una mujer extraordinaria como la Virgen Santísima. El Rosario es una oración más allá de los métodos. Es una práctica que serena la mente, sosiega el corazón, atrae la paz y cierra la puerta al mal, pero también es más que eso, para quienes pueden adentrarse en su profundidad, es el diálogo directo con el cielo a través de María, mediadora, ”vitae- alana-puerta del cielo-Virgen María” , la que nos lleva directamente a Jesús.

Le pido a Ella, a la madre de Jesús, la mujer amiga del pueblo del incienso, que nos acaricie a todos con el óleo de su Inmaculado Corazón, que nos acerque las gracias de Jesús, el Cristo;  que deje sus perfumes con su paso, de boca en boca, y que ponga en muchas manos el collar de las cincuenta cuentas, para que cada persona profundice la experiencia espiritual de la oración, el arma más poderosa que tenemos los humanos, siempre que se haga con el corazón sincero.

Agradezco a todos los lectores que Dios ponga en el camino de estas palabras.

Si quieren comunicarse, dejen sus comentarios, datos, impresiones, sugerencias, etc.

                                                                                                     Alejandra Palazzo – alepalazzo@hotmail.com

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