No es casualidad que antiguas culturas, como las de Japón, China, Egipto, y otras, rindieran homenaje a sus ancestros difuntos. El papel de los antecesores, la tradición, el valor de las transmisiones orales hechas por los ancianos de los grupos, valores de educación, de identidad, de cultura, no quedaba en el olvido de las generaciones siguientes. En la actualidad, apenas si sabemos quiénes fueron nuestros bisabuelos, con suerte. Porque además, poco se pregunta por el pasado, generalmente hay muchos silencios instalados en las familias, “de eso no se habla”, especialmente en las familias de inmigrantes. Y como nadie se pregunta, todo queda en un aparente olvido de la conciencia, pero lo cierto es que el inconsciente familiar de un grupo, familia, pueblo, nación, sigue latente, en todos los comportamientos que se tienen en la actualidad. Y lo que es curioso, según entendidos en el tema, no solo analizado desde el punto de vista espiritual, ya que una parte de la psicología también estudia el tema ancestral, desde su campo y su óptica, hay coincidencias que evidencian una razón o causa de conflicto en la actualidad originada y repetida exactamente como patrón, en la tercera, cuarta y hasta séptima generación atrás de la presente. Otro escenario, otros actores, la misma obra, como para ser más claros. Lo que los orientales llaman “otras vidas”, o “reencarnación”, desde el cristianismo sería las “vidas de otros”, de nuestros ancestros, en “nuestra propia vida”.
En el Antiguo Testamento hay referencias directas a los errores, pecados, males cometidos por generaciones pasadas que influyen en las generaciones próximas. Casi una familiaridad con el concepto oriental de “karma”.
Tuve contacto por primera vez con el tema, a través de un gran sacerdote que ya no está físicamente entre nosotros, el Padre Antonio Stakelum. Famoso por su poderosa intercesión, y sus misas de sanación en la iglesia de San Patricio. Una misa mensual de casi dos horas y media, donde el sacerdote pedía perdón y liberación por las almas de los difuntos en las familias, por la sanación del “árbol genealógico”, por los pecados de los ancestros, con el fin de liberar el mal presente en la vida de la persona, y hasta rompía maldiciones en los apellidos, cargas que podrían venir desde incluso la decimosexta generación atrás.
Al poco tiempo, llegó a mis manos un libro: “Curación Intergeneracional” del padre Robert de Grandis, cura carismático. Y no solo llegó el libro, sino además recuerdo levantarme una mañana y ver por la ventana de mi cuarto que el árbol de la cuadra de atrás de mi casa, que se veía desde la terraza, contigua a la ventana que describo, estaba siendo “podado”. Miré el libro en mi escritorio, y me sonreí a mi misma! Por algo era!
Luego llegó el contacto con la Hermana Lía, una consagrada de la provincia de Salta, con quien tuve la suerte de poder compartir más acerca del tema. Y como siempre sucede, el ahondar lleva a más apertura para recibir esa información buscada.
Cuando estaba terminando el libro sobre Madre Teresa, Esa Luz en Calcuta, llegó otro dato relacionado al tema, los talleres de la Hermana Inés Braun, Franciscana de María. 47 años en el exterior misionando en distintos lugares de Asia, y en Brasil, y hoy en Argentina, imparte su apostolado dando talleres sobre Sanación de la Historia Familiar, entre otros. Conservo algunas grabaciones de los encuentros que pienso desgrabar para escribir algunos puntos esenciales. Entre lo que conservo en la memoria, no solo heredaríamos la parte física: color de ojos, tipo de nariz, rasgos de parecido, sino también el componente psíquico y espiritual que definiría nuestra personalidad. Los genes de padre, los genes de madre, la síntesis, la nueva combinación, genes de abuelos, bisabuelos, tatarabuelos, imagínense hasta dónde desconocemos nuestros orígenes.
Decía en uno de esos encuentros, que los factores de más traba en el flujo de amor entre los miembros de una familia es la falta de perdón. El perdón como sanación de una situación, también heredada, el olvido colectivo, individual, de un perdón no dado. Pero el Taller del Perdón es un taller aparte, pues su contenido es muy extenso y también lo voy a volcar, en otra parte del blog.
Casos de timidez, tartamudez, taras; depresión, adicciones, suicidios, fracasos matrimoniales , mal trato, carácter hostil; falta de afecto, autodestrucción, baja autoestima, soberbia, entre las cosas más reiteradas, repetidas de generación en generación, hasta las enfermedades. Dolor, tristeza, condicionamientos heredados por ancestros esclavos, en el caso de grupos raciales, etnias; aversión o fobias, crímenes de guerra, crímenes familiares (muy común en siglos anteriores), violencias ejercidas, usura, mal uso del dinero, traiciones por herencia, abusos sexuales, relaciones tortuosas, etc.
Todas las situaciones pueden y deben ser puestas en oración para obtener liberación en el presente, contribuyendo incluso a la paz de nuestros descendientes, ya que es un acto de amor y un regalo especial ser intercesor por nuestro árbol genealógico. La sanación alcanzada por medio de Jesucristo supone un acto de fe, indefectiblemente, y con esa bendición encontrar el recurso, la terapia adecuada, la ayuda necesaria para cambiar lo que se necesita cambiar.
Recuerdo que se contó una anécdota en el taller que fue muy iluminadora. Una costumbre familiar, una receta de un budín que había pasado de generación en generación. Algo tan inocente como la repostería, digamos. El caso es que cuando se terminaba de amasar se acostumbraba a cortar las dos puntas de ese pan dulce. Alguien preguntó por qué, y una de las mujeres mayores de la familia confesó que de quien lo había recibido, (supongan una tía abuela), en su pobreza, no tenía el molde adecuado para la cocción y por eso le cortaba las puntas al pan, al budín, para que entre en el recipiente de lata improvisado donde debía cocinarlo. La conclusión, con este ejemplo, es más que elocuente: imagínense si esto pasa con una receta de cocina y un detalle que no hace al sabor… cuánto más pasará con los comportamientos psíquicos, los tratos recibidos, las cosas vistas, oídas, las heridas, los conflictos vividos por nuestros antecesores. Si no se pregunta, no se sabe. El que contesta, el que tiene un dato fehaciente puede ayudar a la memoria futura, aquella que hará consciente lo inconsciente, y por supuesto destrabará, traerá sanación, porque el “saber” es una parte importantísima de la posibilidad de cambiar, y de curarse.
El alma humana -dicen- vive encerrada en sus formas. Probablemente sea eso lo que haya que cambiar, o adaptar en una nueva consciencia de nosotros mismos en el presente, que en la mayoría de los casos, tiene mucho de pasado, no pisado. Entonces será bueno orar por nuestros orígenes, por todos los miembros conocidos y desconocidos, para que realmente descansen en paz, y Dios derrame sus bendiciones.
Y de las buenas cosas heredadas, sí, repetir con gusto, las bondades de nuestros seres queridos, todo aquello bueno recibido en las enseñanzas, agradecerles el afecto, el respeto por las cosas sagradas, por la gente, por la vida, la espiritualidad, las buenas artes, incluída la receta del budín.
Julio 29, 2008 a las 2:35 pm |
Que lindo espacio para la reflexión, para repensar la vida diaria…. Te felicito y espero sigan haciendo esta obra tan importante
Agosto 18, 2008 a las 11:16 am |
Querida Alejandra. Me atrasé en los correos, revisión de los mismos y envíos. Te felicito una vez más por este artículo, porque tiene mucha substancia. Tengo el libro del padre De Grandis, pero tendré que leerlo ordenadamente, porque lo he hecho salteado. Pocas veces oí hablar de estos temas, creo que la primera vez fue en un retiro allá por los años ochenta y tantos, casi noventa, a un contador de la renovación carismática José Torres junto con el padre José Luis Toracca y una sola charla de la esposa de José Torres, buenísima, que se refirió a la sanación familiar y genracional. Nos predicaron un retiro que me pareció estupendo. Y un gran amigo y Hermano fallecido, me decía zumbonamente: “Ojalá los frailes tuviéramos la fe de este hombre”, refiriéndose a José. La segunda vez en el libro que mencionás y la tercera tu artículo. Trataré de meterme más en el tema.
Aunque hay un libro de una entrevista que le hace Nicky Eltz a María Simma, “Sáquennos de aquí”, que se refiere sobre todo al Purgatorio y hace entrar también este tema, que vos tratás con brevedad pero puntual y cabalmente.
Un abrazo.
Hermano Antonio.
Septiembre 7, 2008 a las 1:56 am |
saludos y felicidades por el sitio:
Linda reflexión, la oración es imortante para seguir vinculados con las personas del pasado.
Septiembre 7, 2008 a las 3:58 pm |
Gente de Oriente y Occidente:
saludos también y gracias por la lectura. Creo que con las personas del pasado hay que vincularse a través de los mejores recuerdos, ser agradecidos por lo vivido, y por supuesto, ser concientes de vivir bien nuestro presente, paradójicamente … dejando al mismo tiempo el pasado…
Septiembre 21, 2008 a las 10:25 pm |
Desde hace algun tiempo me ha interesado demaciado el tema de la sanaciòn intergeneracional, pero solo ayer que le pedì verdaderamente
a la virgen ya que ella fue concebida sin pecado original, que me ayudara a sanar mis generaciones pasadas fue que me mostro que debia buscar
màs del tema, pues creo que cuando no lo hacemos a profundidad viene
el diablo mostrando un titulo de propiedad sobre la familia desde hace cuantas generaciones??? y creo que es hora de decir ya no màs peleas
familliares.
Septiembre 22, 2008 a las 12:42 am |
genial encontrar algo asi tan maravilloso en la internet que buena es la sanacion interior, es maravilloso saber que podemos ser sanados en cuerpo y alma y amas alla en otra generaciones.
Octubre 5, 2008 a las 12:48 am |
Muy bueno tu artículo y muy real, hace años oro por mi arbol genealogico y el Señor ha hecho grandes sanaciones, y sé que mucho más hará…
Dios te bendiga
Octubre 5, 2008 a las 12:52 am |
Gracias a todos los comentaristas! Que Dios bendiga los árboles de cada familia, un saludo grande a todos.
Alejandra
Octubre 7, 2008 a las 10:15 pm |
por una querida amiga llego a tu página y me encanto el tema.
Gracias
Noviembre 6, 2008 a las 12:35 am |
Que lindo encontrar palabras que nos alarguen los días con tanto amor, quería invitarte a conocer el taller que estamos haciendo en la parroquia San Agustín de Buenos Aires, es un taller de literatura y reflexión cristiana y nos gustaría contar con textos tuyos para trabajar, buscamos la belleza a través del arte y a través del testimonio diario en presencia del Señor. El blog es: http://www.tallerpadreserafico.blogspot.com
Noviembre 6, 2008 a las 1:27 am |
Con gusto leeré, y contactaré para encontrarnos.
Hasta entonces, que la Belleza esté con ustedes, y después.
Saludos enormes
Noviembre 30, 2008 a las 5:12 pm |
He tenido la dicha de conocer al padre Antonio , de asistir a las misas de sanación en la Iglesia San Patricio, del barrio de Belgrano, en Buenos Aires.
Rezar por nuestros familiares muertos, por sus pecados, con intensa fuerza pedir por sanación , era al go muy pero muy importante.
Hoy que el padre ya no está entre nosotros creo que debemos seguir el camino que nos enseñó.
30 de noviembre de 2008
Enero 20, 2009 a las 7:52 am |
Querida Hemana:
Leí tu artículo hace meses y como toda cosa que no debía ser lo dejé pasar. Hace ya más de un mes una querida amiga me prestó el libro “Sáquennos de aquí” de Nick Eltz y me cambió la vida al punto que me he tomado la misión de copiar su libro y distribuirlo gratuitamente para que muchos más sean los que crean y se salven. Estando en este tema entro en internet y encuentro tu artículo y me doy cuenta que lo he leido antes por el BUDÍN y entonces todo cierra porque AHORA si lo entiendo y si me sirve, la cuestión es que quiciera más información sobre la sanación del árbol genealógico, libros o páginas de internet, vivo en Córdoba Capital y pertenezco a la Renovación. Gracias
Febrero 15, 2009 a las 10:39 am |
Gracias por compartir los testimonios de sanación intergeneracional. El padre Elias Cavero Dominguez da retiros intergeneracionales en la FUNDACION BETEL. Calle 14 y ruta interbalnearea. Las Toninas. Partido de la Costa. Pcia de BSAS. Acerquence!
Febrero 22, 2009 a las 3:56 am |
Doy gracias a Dios por haber encontrado en esta página, información tan valiosa, siempre me motiva averiguar sobre mis antecesores y tengo muy presente a mis ancestros , ahora con más razón, me gustaría si alguien me informare donde poder obtener estos libros, yo leí tambíén uno Que piden las Ànimas, excelente, muchas bendiciones para todos.
Marzo 4, 2009 a las 3:41 pm |
Gracias por escribir sobre la sanacion intergeneracional.
Deseo comparti que he participado de los retiros de sanancion intergeneracional con el Padre Elia Cavero Domingues y sus colaboradores hermanos Maranatha en el Partido de la costa: Las toninas sobre la ruta 11.
Fue maravilloso lo que fue acontenciendo en mi vida y mi familia despues de ese retiro y el Agape con Cristo, comenzo a fluir el deseo del perdon entre mi familia y asi llegar a rezar soin molestar a nuestros ancestros.
Lograr una “conciencia pura” como pide Dios a traves de los Santos evangelios es un camino hermoso, largo, pausado pero siempre hermoso porque la hermosura es cuando miramos hacia atras y vemos todo lo que nos fuimos desprendiendo quitando de nuestro corazon y coniciencia y asi paso a paso lentamente vamos con la eucaristia semanal, la oracion constante y el santo rosario diario aun cuando no nos acordamos los misterior y estamos un poquito dormidos y a veces nos domimos, no importa sabemos que estamos por la buena senda de nuestras vidas. Amen y Amen.
Marzo 4, 2009 a las 3:50 pm |
Les recomiendo a todos los que quieran leer sobre el tema, el libro de la psicóloga Anne Ancelin Schutzenberger, que habla de todas las transmiciones y ayuda a comprender más el tema.
Bendiciones para todos!
Ale
Marzo 7, 2009 a las 5:39 pm |
ENCONTRE RESPUESTAS, A TANTAS COSAS QUE ESTOY VIVIENDO EN LA FAMILIA,LES HABLABA DE HACER ORACION X LIBERACION ANCESTRAL. Y HABIA CRITICA .POR LA HISTORIA DE MI VIDA .TRAIA CONFUCION Y CON LA LECTURA DE ESTE ARTICULO.ME HE SENTIDO BIEN .GRACIAS SE QUE HAY MUCHO TRABAJO.A NIVEL DE SANACION ESPIRITUAL GRACIAS
Abril 2, 2009 a las 3:08 pm |
Este artículo es muy válioso para mi en estos momentos ya que me encuentro desarrollando una página web relacionado con mis ancestros y familiares ya que somos una familia grande pero no nos relacionamos sino solo unos cuantos.
Será muy bonito encontrar en mi sitio web toda esta espiritualidad que encierra todo el texto arriba leido, es impresionante como cambia totalmente el motivo por el cual debemos conocer nuestro pasado y tenga por seguro que seré un agente multiplicador del mismo.
Gladys desde Panamá.
Abril 7, 2009 a las 8:16 pm |
Hace un rato, me sentia muy deprimida, yo tengo la costumbre de rezar el rosario todos los dias y hacer otro tipo de oracion como el rosario de la sanacion,la divina misericordia, etc. pero aun asi algunas veces me sentia deprimida y constantemente le preguntaba a Dios nuestro Señor, que era lo que me faltaba. En mi interior yo sentia que era mi orgullo, falta de voluntad para hacer lo que El me pidia, etc. al ver su pagina y leer me di cuenta que tambien por decir asi “culpa” de mis antepasados podria yo estar asi, me quede pensando y efectivamente, supe por mi madre que mi abuela materna se habia suicidado pero no toda la culpa la tenia ella, ya que su cerebro estaba mal, creo que tenia ezquizofrenia. Despues de reflexionar un rato, decidi con mas atencion orar por mis antepasados para que mis hijos no sufran lo mismo que yo. Le agradezco a Dios y a ud. el que me haya abierto la mente. Dios los bendiga
Junio 12, 2009 a las 6:11 am |
Encontré sumamente interesante éste artículo sobre los ancestros. Siempre he querido saber sobre mis antepasados, pero tal y como usted menciona, en mi familia existe cierto silencio o desconocimiento, que no me ha permitido saber más allá de mis abuelos.
Me gustaría que me recomendara literatura sobre cómo conocer el árbol genealógico propio, y también sobre cómo ayudar a mis ancestros a través de la oración.
saludos,
W
Septiembre 1, 2009 a las 12:12 am |
El articulo me parecio myu bueno. Quiero compartir con uds. que las veces que hice oracion de sanación siempre me costo mucho continuarla. No se pero se cruzaban mil impedimentos, cansancio, olvido, trsisteza. Dios me de fuerzas para seguir orando por todas las generaciones pasadas de mi familia. bBendiciones para todos.
Septiembre 2, 2009 a las 3:11 am |
gracias por su aporte ,me gustan mucho las lecturas de sus libros. que el Senor lo bendiga
Noviembre 22, 2009 a las 3:37 am |
gracias por su bondad y sobre todo por su humildad,muchas veces cuando somos hijos adoptados es poco o casi nada lo que sabemos de nuestros ancestros, pero creo fehacientemente que Dios esta ahi conduciendonos y dandonos señales de nuestro pasado es necesario ponerse en presencia de nuestro padre e ir tranquilos por el sendero que dia a dia nos pone eso nos hace darnos cuenta de muchas cosa.