“Pero si alguien escandaliza a uno de estos pequeños que cree en Mí, sería preferible para él que le ataran al cuello una piedra de moler y lo hundieran en el fondo del mar.”
Mateo 18, 6
La predilección de Jesús por la infancia aparece en varios pasajes de la Biblia. “Dejen que los niños vengan a Mí”, “No los escandalicen”, “Más le valdría a quien escandaliza a uno de estos pequeños que lo arrojaran al mar con una piedra atada a su cuello”. Frases severas, por demás imponentes, casi sentencias.
Su respeto, su bendición, su ternura para con los niños, propias de su sensibilidad humana y divina, pone de manifiesto al adulto la transformación de la que debe ser capaz para adentrarse en el mundo espiritual.
Varias escenas de los evangelios relatan el amor de Jesús por ellos: curaciones de enfermedades, expulsión de todo tipo de males y hasta resurrecciones de niños moribundos.
Curiosamente, fue un niño el que cedió los dos peces y los cinco panes que multiplicó para saciar el hambre de la multitud que lo seguía, en su prédica por el mar de Galilea.
Es un dato que suele pasar desapercibido en la lectura de este pasaje bíblico, pero no ha de ser casual. De alguna manera, esta otra escena de compasión y generosidad hacia el hombre pobre, sufriente, indefenso, hambriento, se despliega como un dibujo en donde también la infancia protagoniza un gesto de partida: la acción de dar, sin especulaciones, como suelen dar los niños. Un niño que da. Da su ración de alimento sin calcular y el Señor lo toma y lo multiplica.
“Sean como ellos”, es el mensaje de Jesús, o no entrarán en el Reino de los Cielos. No hace falta explicar mucho más. ¡Quien quiera oír, que oiga!
Pero vivimos en tiempos de sordera espiritual, y a menudo son los niños los castigados de una sociedad que no solo no los cuida, sino que los maltrata, los obliga a trabajos indeseables, en edades en las que solo están preparados para jugar.
El mal que se ha enraizado en el corazón humano, (si es que alguno de éstos que se dedican a aniquilar infantes tiene corazón), es lo que Jesús sentencia de manera contundente. Es una de sus aseveraciones más tajantes. Sin explicaciones. Sin parábola y sin metáfora: “El que escandalice a uno de estos pequeños… más le valdría la muerte”. Con cuánta conciencia entonces tenemos que proteger a los niños de la locura organizada, de la violencia sin límites, tanto doméstica como social, violencia física y psíquica.
Cuánto deberíamos luchar desde todos los sectores de la sociedad para abolir cualquier flagelo, tormento y tortura que caiga sobre ellos. Cómo debería unirse el mundo entero para combatir los terribles delitos acontecidos contra los niños. Secuestros, violaciones, abusos sexuales, tráfico, prostitución, droga, explotación laboral. “Más les valdría la muerte”. A estos delincuentes Jesús los advierte y sentencia.
Cada uno, y en conjunto las familias, deberíamos bogar por la detención de estas perversiones. Gran parte de la gente niega la realidad de la infancia perturbada, pero es una realidad que nos atraviesa a todos, en las que está involucrado el futuro de las generaciones. No tomar partido, o hacer oídos sordos también es un pecado. La vida de un niño herido en su inocencia, marcado además por el fraude de quienes deberían brindarle protección, equivale a un asesinato espiritual, muy difícil de remontar y recuperar.
Nuestro único especialista es Jesús. Dios, nuestro amparo. María, la Madre que sabe de todo lo concerniente a la vida de un niño. Nuestra fuerza es la palabra en todas sus formas, por eso recurramos con fe a la oración.
Recemos el Rosario por la Infancia, y que el Cielo detenga la mano de los Herodes de hoy.
Alejandra Palazzo
LOS VEINTE MISTERIOS
MISTERIOS GOZOSOS
Se rezan los días lunes y sábados
1º Misterio: La Anunciación del Ángel a María
Dulce Virgen María, que fuiste elegida para ser la Madre entre las madres, te pedimos por todos los niños que están por nacer. Por sus madres, sus familias, para que puedan habitar un hogar seguro, plenos de amor y confianza. Especialmente queremos encomendarte a aquellos que no nacieron, por los que fueron abortados, y por todos los que nacen en la pobreza, para que puedan crecer y vivir dignamente.
(Lc. 1, 26-38)
Santa María, ruega por nuestros niños, por los méritos de la infancia de Jesús.
1 Padre nuestro, 10 Avemarías, 1 Gloria
2º Misterio: La visita de la Virgen María a Santa Isabel
Madre de la infancia, te pedimos que visites todos los hogares donde haya un niño, y que con tu visita entre la alegría, el consuelo, la esperanza de una vida mejor. Protege sus casas, sus familias, aumenta el amor y la presencia de Dios en los progenitores, y en todas las personas que tengan a su cargo el cuidado de un pequeño.
(Lc.1,39-56)
Santa María, te rogamos por nuestros niños, por los méritos de la infancia de Jesús.
1 Padre nuestro, 10 Avemarías, 1 Gloria
3º Misterio: El nacimiento de Jesús en Belén
Humildes en el pesebre de Belén, María y José reciben a Jesús.
Pedimos por todos los nacimientos de los niños, en todo el mundo, para que por intercesión de la Sagrada Familia cada nuevo ser que llega pueda ser recibido con amor verdadero. También suplicamos por todas las almitas que nacieron y nacen en situaciones adversas: en ambientes de guerra, en cautiverio, en medio de catástrofes naturales o provocadas. Por los que se quedaron sin casa, sin hogar; por los que necesitan de la solidaridad de otros.
(Lc. 2, 1-21)
Santa María, te rogamos por nuestros niños, por los méritos de la infancia de Jesús.
1 Padre nuestro, 10 Avemarías, 1 Gloria
4º Misterio: La Presentación de Jesús en el Templo
María llevó a Jesús al Templo para ofrecerlo a Dios.
Madre de los niños indefensos, preséntale a Dios a nuestros niños de la calle, los que viven en abandono e indigencia, los que mendigan y a menudo los vemos en las puertas de los templos. Te pedimos que ilumines a los que pueden hacer algo por ellos; para que no haya más infancia sin educación, sin familia, sin asistencia social. Te suplicamos los libres de los peligros en que puedan hallarse, especialmente de los que se aprovechan de su condición para incentivarlos a la droga, a la prostitución y al robo.
(Lc. 2, 22-40)
Santa María, te rogamos por nuestros niños, por los méritos de la infancia de Jesús.
1 Padre nuestro, 10 Avemarías, 1 Gloria
5º Misterio: Jesús es perdido y hallado en el Templo
Santísima Virgen de la esperanza: sabemos que conociste la angustia de no hallar a tu Hijo Jesús. Te pedimos intercedas por todos los niños perdidos, secuestrados; los que no se conoce su paradero. Por tu gracia, te rogamos sean restituidos prontamente a sus hogares; para que puedan recuperarse psíquicamente; consuela la angustia de padres, familiares y amigos; que exista para ellos la contención adecuada y el auxilio de quienes pueden impedir la delincuencia; pide a Jesús proteja la infancia de todo peligro, y con Su poder se frustre todo intento de arrebato o maldad contra un niño.
(Lc. 2, 41-51)
Santa María, te rogamos por nuestros niños, por los méritos de la infancia de Jesús.
1 Padre nuestro, 10 Avemarías, 1 Gloria
MISTERIOS DOLOROSOS
Se rezan martes y viernes
1º Misterio: La Oración de Jesús en el Huerto de los Olivos
Virgen Madre de los que oran en silencio: queremos ofrecerte nuestras oraciones por todos aquellos niños que sufren enfermedades, por los que están solos, por los que no tienen quien los contenga, consuele y cuide. Especialmente por los niños discapacitados, marginados, aislados. Que tu corazón maternal inspire más adopciones, más corazones que trabajen por la felicidad de los niños sobre la tierra.
(Lc. 22, 39-46; Mt. 26,36-56; Mc. 14,32-52; Jn. 18,1-11)
Santa María, te rogamos por nuestros niños, por los méritos de la infancia de Jesús.
1 Padre nuestro, 10 Avemarías, 1 Gloria
2º Misterio: La Flagelación de Jesús
Madre Dolorosa: meditando en el misterio de la flagelación, recordamos la espada que traspasó tu alma. Te pedimos por todas las madres que sufrieron y sufren sin medida al ver a sus hijos maltratados. Por los que fueron y son explotados; por los que vivieron situaciones traumáticas; por los que sufren la falta de afecto, por los que son golpeados. Te pedimos también por esas familias que sufren el flagelo de la violencia entre sus miembros.
(Mt. 27,26; Mc. 25,15; Jn. l9,1)
Santa María, te rogamos por nuestros niños, por los méritos de la infancia de Jesús.
1 Padre nuestro, 10 Avemarías, 1 Gloria
3º Misterio: La Coronación de Espinas
Madre del Cristo sufriente: el dolor humano fue asumido por Jesús en todas las formas. Haz que por este Rosario se atenúe el dolor de aquellos niños que han sido marcados por graves sufrimientos psíquicos y físicos. Por los que sufren autismo; por los niños sicóticos, esquizofrénicos, epilépticos, y por todos los que padecen enfermedades mentales. Te pedimos también por los que los atienden, familia y profesionales de la salud que trabajan por su bienestar.
(Mt.27,26-31; Mc. 15-20; Lc. 23, 20-25)
Santa María, te rogamos por nuestros niños, por los méritos de la infancia de Jesús.
1 Padre nuestro, 10 Avemarías, 1 Gloria
4º Misterio: Jesús con la Cruz a cuestas camino al Calvario
Santa María de los crucificados: nuestras familias cargan con la cruz de muchos males sociales. Te pedimos por los que, a pesar de tener casa y comida, se encuentran atrapados por la seducción de imágenes falsas de la vida; por todos los niños que cobran identidad a través de una pantalla de TV; para que renazcan los valores y la educación para la vida, para que no sean víctimas del voraz sistema de consumo. Te pedimos por los adultos responsables de educar, para que los guíes y ellos puedan a su vez guiar a sus niños, convirtiéndolos en personas con capacidad de elegir, de discernir, de ser íntegros y capacidad de amar.
(Lc.23-26-30; Mt.27,32)
Santa María, te rogamos por nuestros niños, por los méritos de la infancia de Jesús.
1 Padre nuestro, 10 Avemarías, 1 Gloria
5º Misterio: La Crucifixión y muerte de Jesús
Madre de todos los hombres: te pedimos por los niños que murieron, víctimas del descuido de los adultos. Por los que murieron en accidentes de tránsito, por los que no pudieron defenderse; por los que perdieron la vida en guerras, en peleas callejeras; los que encontraron la muerte injustamente. Por los que fueron víctimas de la droga, de organizaciones delictivas. Te pedimos por todas las familias en donde se haya vivido la pérdida de un niño.
(Lc. 23, 33-44; Mt. 27, 33-56 Mc. 15, 21-41; Jn. l9, 17-37)
Santa María, te rogamos por nuestros niños, por los méritos de la infancia de Jesús.
1 Padre nuestro, 10 Avemarías, 1 Gloria
MISTERIOS GLORIOSOS
Se rezan miércoles y domingos
1° Misterio: La Resurrección de Jesús
Madre de la Luz del Mundo, te pedimos por la recuperación de la salud de todos nuestros niños. Que cada pequeño recobre su salud física y psíquica. Te rogamos que por la Resurrección de Jesús, las familias reciban esperanza y la fuerza de nuestra oración, para que puedan compartir la alegría de sentirse amados por Dios, superando cualquier crisis acontecida a través del dolor compartido.
(Lc. 24,1-12; Mt. 28,5-8; Mc. 16,5-9)
Santa María, te rogamos por nuestros niños, por los méritos de la infancia de Jesús.
1 Padre nuestro, 10 Avemarías, 1 Gloria
2º Misterio: La Ascensión de Jesús al Cielo
Madre de todas las gracias, escucha la súplica de todos los que piden por una nueva humanidad. Te pedimos intercedas por todos los niños del mundo, recordando que Jesús tuvo especial predilección por ellos. Meditando en la ascensión de Cristo como abogado y juez del mundo, ponemos en sus manos la infancia de todos los niños de nuestra patria, para que El los proteja, los defienda y los bendiga con la bondad de su Corazón.
(Lc. 24,50-53; Mc. l6,19; Hech. 1,4-11)
Santa María, te rogamos por nuestros niños, por los méritos de la infancia de Jesús.
1 Padre nuestro, 10 Avemarías, 1 Gloria
3º Misterio: La venida del Espíritu Santo sobre María Santísima y los Apóstoles
Virgen del Espíritu Santo: por los dones que Jesús transfirió a todos los que sirven en su Reino, te pedimos por todas las personas que trabajan por los niños; los que se dedican a cuidarlos y protegerlos; los que enseñan, los que se ocupan de su salud, los que los albergan. Especialmente por todos los niños que están bajo juez de menores; los que tienen familias sustitutas, los que viven en hogares de niños, guarderías e instituciones dedicadas a su bienestar.
(Hech. 2,1-13)
Santa María, te rogamos por nuestros niños, por los méritos de la infancia de Jesús.
1 Padre nuestro, 10 Avemarías, 1 Gloria
4º Misterio: La Asunción de María a los Cielos
Nuestra Señora del Niño Jesús: guarda en tu corazón las intenciones de todos los abuelos, padres y personas dedicadas al cuidado familiar de nuestros niños. Te pedimos por los padres que trabajan y no pueden estar con sus hijos, delegando el cuidado de ellos. Por los niños que tienen a sus padres separados; por los que son adoptados; por los que nunca conocieron a sus padres. Te pedimos para ellos el calor de un hogar que los contenga, en donde puedan crecer con dignidad, alimento, educación y mucho amor.
(Ap. 12,14-16)
Santa María, te rogamos por nuestros niños, por los méritos de la infancia de Jesús.
1 Padre nuestro, 10 Avemarías, 1 Gloria
5º Misterio: La Coronación de María en el Cielo:
María, Reina y Señora de todo lo creado: en el misterio de tu coronación te ofrecemos nuestras rosas de oración. Que a través de este Rosario por la Infancia, todas las familias te consagren Madre de sus hogares. Te pedimos por aquellos que no te conocen, por los que no creen, por los que no tienen fe, y por los que sí la tienen y te confían permanentemente sus afectos, especialmente el afecto por los niños. Así como en Fátima y en Lourdes, te pedimos que los niños sean cobijados por tu Santísimo amor maternal.
(Ap. 12,1-3)
Santa María, te rogamos por nuestros niños, por los méritos de la infancia de Jesús.
1 Padre nuestro, 10 Avemarías, 1 Gloria
MISTERIOS DE LUZ
Se rezan los jueves
1º Misterio: El Bautismo de Jesús en el río Jordán
Madre de la Humildad: meditando en el gesto de Jesús al dejarse bautizar por Juan, te pedimos por todos los bautismos de los niños del mundo; por los que aún no han sido bautizados, por los que no recibieron el agua de la fe, por los que murieron sin el bautismo.
Te pedimos por la renovación de la gracia bautismal en cada hijo cristiano, para siempre esté presente en ellos el amor y la fuerza de ser hijos del Altísimo.
(Mt 3, 17)
Santa María, te rogamos por nuestros niños, por los méritos de la infancia de Jesús.
1 Padre nuestro, 10 Avemarías, 1 Gloria
2º Misterio: Jesús convierte el agua en vino en las bodas de Caná
María, Madre de los Milagros: por tu maternal atención y tu gran compasión, te pedimos que atiendas todas las necesidades de los infantes; y como aquella vez en Caná de Galilea, podamos hacer por nuestros niños “todo lo El nos diga”, confiados siempre en tu amoroso auxilio.
(Jn 2, 1-12)
Santa María, te rogamos por nuestros niños, por los méritos de la infancia de Jesús.
1 Padre nuestro, 10 Avemarías, 1 Gloria
3º Misterio: Jesús anuncia el Reino de Dios invitando a la conversión
Virgen Santísima, intercede para que el mensaje del Reino de Dios abra más corazones en esta humanidad tan necesitada de paz.
Te pedimos por la paz del mundo, por la paz en todas las naciones donde la población infantil sufre por el hambre, los enfrentamientos y las luchas cotidianas.
Para que cada niño crezca superando hostilidades; por todos los que teniendo riquezas necesitan de cariño, de comprensión y de cuidado. Te pedimos por la conversión de todos los adultos que endurecidos por el egoísmo no valoran la presencia de los niños en sus vidas.
(Mc 1, 15 – Mc 2. 3-13; Lc 47-48)
Santa María, te rogamos por nuestros niños, por los méritos de la infancia de Jesús.
1 Padre nuestro, 10 Avemarías, 1 Gloria
4º Misterio: LaTransfiguración de Jesús en el monte
María de la Luz: por el Rostro iluminado de tu Hijo, te pedimos que intercedas para que brille el amor en el mundo infantil; por sus juegos, sus caricias, sus creencias; por la educación amorosa, por la convivencia, por sus crecimientos. Por todos los niños que creen en Jesús; por los que reciben el catecismo cristiano, por los puros de corazón, para que nunca sean hostigados por la falta de fe de los adultos.
( Jn 8, 12 – Lc 9, 35 )
Santa María, te rogamos por nuestros niños, por los méritos de la infancia de Jesús.
1 Padre nuestro, 10 Avemarías, 1 Gloria
5º Misterio: La institución de la Eucaristía: Jesús se hace alimento en el pan y el vino
En la última cena, Jesús bendijo el pan y el vino, memoria de su Cuerpo y de su Sangre.
Madre del Corazón Eucarístico: que en todas las misas se ore por los niños de nuestras comunidades; te pedimos por los niños que van a tomar la comunión, por los catequistas que los preparan, por las familias que celebran el amor cristiano en el altar.
Que los niños se acerquen a Jesús, y que puedan hallar en El un tesoro de gracia espiritual, abundante en alimento para toda la vida y para la extensión de Su Reino. Amén.
(Jn 13, 1)
Santa María, te rogamos por nuestros niños, por los méritos de la infancia de Jesús.
1 Padre nuestro, 10 Avemarías, 1 Gloria